sábado, 2 de abril de 2011

Esas Chicas

Una mala racha. No.
Menos mal que hace tiempo decidí coger el toro por los cuernos pero en realidad sigue siendo muy grande y tendré que seguir toreándolo primero y llevándome de vez en cuando alguna cornada.

El foro. Pienso que apareció en el mejor momento. Me quita tiempo pero me desahoga y me desconecta en muchas ocasiones (Bendito seas, Maestro).

Y Esas Chicas siempre están ahí. Incluso para que alguna vez pagues con ellas tu mal humor. Menos mal que me conocen porque si no, me mandarían donde decía el difunto Fernando Fernán Gómez.

Alguna desilusión me he llevado en estos años pero muy pocas.

Una rubia apareció como un torbellino y se quedó en mi vida. Para siempre.

Las rosas y las geishas siendo siendo tan dulces como siempre o incluso más. Un poquito más lejanas aunque (culpa mía) también era lógico con el paso del tiempo.

Mi querida romántica. Cada día que pasa la quiero más.

Mi niña cacereña. Enferma ella y sigue pasando el tiempo sin poder vernos. ¡Cuánto la echo de menos!

Y, alguna vez que otra, aparece alguien nuevo en tu vida y desearía tenerla siempre cerca.

Creo que todavía me queda mucho cariño y por supuesto, mucho sexo que darles. Aparte de mi amistad siempre que deseen tomarla.

Y ahora. A disfrutar de la vida y del sexo. Ya está bien de lamentarse por hoy.

Os quiero, Chicas.

viernes, 11 de marzo de 2011

Rebeca


No. No quería pero fue imposible.

Desde el primer instante en el que la vi, me di cuenta que era una de esas personas que te gustaría tener cerca. Y no porque fuera guapa. O porque fuera simpática. Era otra cosa.

Ya me había dado cuenta cuando había hablado con ella antes por teléfono. Pero en persona, más aún.

Estuvimos charlando, comiendo algo y yo, aunque no quería porque tenía "fiesta" esa tarde, no dejaba de pensar en ella.

Finalmente no pude aguantar más. Una pregunta, una respuesta y estábamos besándonos con una pasión que hacía mucho tiempo que no vivía. Pude disfrutar de su cuerpo y ella del mío.

No sé. Fue algo diferente. Si me hubiera dicho que era bruja, lo habría creído.

Lástima que tuviera que marcharme. Me habría quedado todo el día abrazado a ella.

Pero, tendremos más ocasiones de estar juntos. Espero.

domingo, 23 de enero de 2011

Yolanda

Vale que parece que intimida cuando no la conoces.

Pero es por su hermosura. Y por sus maravillosas curvas.

Simpática, no. Encantadora.

No besa. Te devora. Yo, lógicamente, encantado.

Grandes y hermosos pechos. Para estar todo el día devorándolos.
Igual que su cuerpo.

Y un precioso culo hecho para pecar.

Con ella disfrutas de todas las maneras y en todos los sentidos.

La lotería me tocó cuando la conocí.

Lía


Una hermosa mujer. Muy dulce.

Otras personas prefieren otro tipo de servicios pero a mí, no me van esas cosas.

Un azote en su precioso culo creo que la dí pero de ahí, no paso.

Aunque sí descubrí otras cosas.

Me encantan sus besos. Besa con mucha pasión.

Un francés que estaría horas disfrutando.

Y un maravilloso 69 que terminó en un beso negro mutuo aún más placentero.

Pero además de su dulzura, es insaciable. Usé mis dedos y mi mano para darla placer.

Si además de disfrutar muchísimo cuando la tengo encima, le gusta el griego más que a mí, no tengo más que decir.

Salvo que es un ángel. Muy sexual. Pero un ángel.

martes, 19 de octubre de 2010

Noemi

No sé por qué. No soy de los que se fijan en las jovencitas. La verdad es que me gustan todas aunque más esas chicas de ... como decía aquella serie "treintaytantos".

Pero aquel día que estuve con ella y con Ingrid aprovechando una "promoción", me di cuenta que era diferente. Muy guapa. Muy, muy simpática. Y un cuerpo hecho para pecar.

Nos estuvimos tomando algo "después" y confirmó mis sospechas. Era encantadora. Tenía que quedar con ella "a solas".

Alguna semana después pude por fin cumplir mi sueño.

Estuvimos charlando un rato hasta que se fue a dar una ducha. Hacía frío y mientras esperaba me di cuenta que tenía los pelos de punta aunque no sé si era por el tiempo o por estar con esa preciosidad.

Tardó muy poco en regresar, cubierta sólo con una toalla y en ese momento, todo el frío desapareció. Bueno, todo no, porque tenía las manos heladas.

Pero pronto entraron en calor. Si no, me mata.

Pude abrazarla, besarla, contemplar mil veces esa cara tan linda y sobre todo, disfrutar de uno de los mejores días de mi vida.

Por jovencita que sea, es de esas chicas que te gustaría tener siempre cerca. Muy cerca.